Sábado 02 de abril

Primera lectura

Lectura del libro de Jeremías 11, 18-20

El Señor me instruyó, y comprendí, me explicó todas sus intrigas.

Yo, como manso cordero, era llevado al matadero; desconocía los planes que estaban urdiendo contra mí:

«Talemos el árbol en su lozanía, arranquémoslo de la tierra de los vivos, que jamás se pronuncie su nombre».

Señor del universo, que juzgas rectamente, que examinas las entrañas y el corazón, deja que yo pueda ver cómo te vengas de ellos, pues a ti he confiado mi causa.

Palabra de Dios…

Salmo responsorial: Sal 7, 2-3. 9bc-10. 11-12

R/. Señor, Dios mío, a ti me acojo

Señor, Dios mío, a ti me acojo,

líbrame de mis perseguidores y sálvame;

que no me atrapen como leones

y me desgarren sin remedio. R/.

Júzgame, Señor, según mi justicia,

según la inocencia que hay en mí.

Cese la maldad de los culpables,

y apoya tú al inocente,

tú que sondeas el corazón y las entrañas,

tú, el Dios justo. R/.

Mi escudo es Dios,

que salva a los rectos de corazón.

Dios es un juez justo,

Dios amenaza cada día. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 7, 40-53

En aquel tiempo, algunos de entre la gente, que habían oído los discursos de Jesús, decían: «Este es de verdad el profeta».

Otros decían: «Este es el Mesías». Pero otros decían: «¿Es que de Galilea va a venir el Mesías? ¿No dice la Escritura que el Mesías vendrá del linaje de David, y de Belén, el pueblo de David?». Y así surgió entre la gente una discordia por su causa.

Algunos querían prenderlo, pero nadie le puso la mano encima. Los guardias del templo acudieron a los sumos sacerdotes y fariseos, y estos les dijeron: «¿Por qué no lo han traído?».

Los guardias respondieron: «Jamás ha hablado nadie como ese hombre».

Los fariseos les replicaron: «También ustedes se han dejado embaucar? ¿Hay algún jefe o fariseo que haya creído en él? Esa gente que no entiende de la ley son unos malditos».

Nicodemo, el que había ido en otro tiempo a visitarlo y que era fariseo, les dijo: «¿Acaso nuestra ley permite juzgar a nadie sin escucharlo primero y averiguar lo que ha hecho?».

Ellos le replicaron: «¿También tú eres galileo? Estudia y verás que de Galilea no salen profetas». Y se volvieron cada uno a su casa.

Palabra del Señor…

Reflexión

Estamos cerca de la celebración de la Pascua, del misterio de la muerte y resurrección del Cristo y la liturgia tiene clara intención de adentrarnos en el misterio, pidiéndonos tomar posición a favor o en contra, y, si optamos por los caminos del Señor, el compromiso debe ser serio, como lo es la fe auténtica.

Jesús provoca tomas de posición de aceptación o de rechazo. Hay opiniones favorables y adversas, muy distantes entre sí. Las favorables abren a la fe en Jesús como el Mesías y saben que implica vivir como él. En cambio, las opiniones adversas son proclives a la violencia. Nuestro Señor, con plena conciencia, eligió el camino de la entrega generosa, el siervo manso y justo. Ante esta opción de Cristo, quienes optamos por ser sus seguidores, porque creemos en él, nos comprometemos a dar testimonio del amor de Dios, de Cristo, a renunciar a la violencia, a perdonar y a vivir nuestra vida como una constante y total entrega.

JGR