Los detalles

Cuando una persona vive, manifiesta unos signos de vida: respiración, palpitación del corazón, movimiento. Cuando el médico no detecta signos vitales dice: está muerto. Cuando el amor vive entre dos personas, ese amor se manifiesta en unos signos vitales. Cuando esos signos no se presentan en el amor, este agoniza o ha muerto.

Los signos que manifiestan el amor entre dos personas son los detalles. Preguntando a muchas personas por qué se enamoraron, estos me han dicho: los detalles que él (o ella) tuvo para conmigo. No se enamoraron por grandes cosas. Pequeños signos, gestos, detalles, los fueron uniendo, hasta desembocar en un amor. Pequeños signos mediante los cuales el amor se fue acrecentando cada día. Los signos son como el combustible que se va añadiendo a la chispa del amor y lo va haciendo una llamarada que por último abrasa y consume.

¿Han visto una pareja que se ha separado? Si observan bien, entre ellos han muerto los signos. Ya no celebran cumpleaños, no se acuerdan de las fechas importantes. No hay detalles: una llamada telefónica, un beso, una flor, una invitación sorpresiva, un pequeño obsequio, una felicitación, un detalle cariñoso. 

El amor puede vivirse a un nivel ordinario, y se “cree” que está bien. Él cumple con el dinero, los arriendos, la plata para el mercado. Ella cumple con lo básico: hace de comer, arregla la casa, está más o menos pendiente de lo esencial, lo atiende sexualmente… cumple. Pero hay también un amor fino y más delicado. Aquel que produce verdadero entusiasmo, gozo y alegría entre las personas. Este amor entusiasta va más allá de lo básico y está centrado en un conjunto de detalles.

Los sentimientos más profundos del alma humana con frecuencia no se expresan con palabras. Se viven mejor con signos. Puedo querer mucho a una persona y decírselo verbalmente. Pero si un día traigo un ramo de flores, es mucho más expresivo el signo. Así pues, padres de familia, no se contenten con un amor simple, ordinario. Busquen lo más perfecto. Para ello, se sugiere lo siguiente:

  1. Escriban la historia de su amor y las fechas más importantes.
  2. Procuren ejercitarse todas las semanas en algún detalle.
  3. Recuerden las palabras y detalles con las que se enamoraron.
  4. Intenten ser también generosos en el amor con Dios.

P. Guillermo Giraldo CSsR

Felices los que temen al Señor y siguen sus caminos. Comerás del trabajo de tus manos, esto será tu fortuna y tu dicha. Tu esposa será como vid fecunda en medio de tu casa, tus hijos serán como olivos nuevos alrededor de tu mesa. Así será bendito el hombre que teme al Señor. (Salmo 128).